LA CERVEZA SIEMPRE HA ESTADO DE MODA DESDE LOS EGIPCIOS, LOS CUALES YA LA DISFRUTABAN, HASTA NUESTROS DÍAS. Donde esta al parecer ES LA PROTAGONISTA DE TODAS LAS REUNIONES SOCIALES, PERO MUY POCA GENTE SABE REALMENTE LO QUE ESTA BEBIENDO CUANDO DISFRUTA DE UNA CERVEZA FRÍA.
La cerveza en la salud
Tras una década de intensa investigación del efecto de la cerveza en la salud se ha demostrado que su consumo habitual y moderado resulta saludable, al igual que el vino y el cava, mientras que su exceso, es diametralmente opuesto.
Hasta que se empezó a dar atención a la cerveza, era el vino el que gozaba de esa fama, pero la cerveza tiene los mismos resultados y debería dársele el mismo reconocimiento. El consumo moderado de cerveza o de vino, reduce entre un 30 y un 35% el riesgo de padecer infartos respecto a las personas que no consumen vino o cerveza.
Cerveza ¿Cuál es la cantidad óptima para la salud?
Lo saludable es consumir entre uno o dos vasos de cerveza al día (el contenido de una lata). Tanto para mujeres como para hombres. Eleva los niveles del HDL (lipoproteínas de alta densidad), conocido comúnmente como el "colesterol bueno”, afirma el Dr. R. Curtis Ellison, jefe de la sección de medicina preventiva y epidemiología y catedrático de medicina y salud pública en la Boston University School of Medicine.
Sin embargo, un consumo excesivo de alcohol puede tener el efecto contrario. Los hombres que consumen cinco o más bebidas alcohólicas tienen un riesgo hasta un 30% superior de fallecer por una enfermedad cardíaca.
La cerveza es un alimento singular:
Bajo nivel calórico: una cerveza contiene menos calorías que un vaso de zumo de manzana, leche o refresco. Algo a tener en cuenta, es que la cerveza actúa como diurético pues es baja en sodio y rica en potasio y esto ayuda a limpiar el organismo.
Minerales y elementos traza: la cerveza contiene más de 30 diferentes minerales que provienen de la cebada malteada. Un litro de cerveza satisface el 50% de las necesidades diarias de un adulto de magnesio y un 40% y un 20% respectivamente de fósforo y potasio.
La cerveza es baja en calcio y rica en magnesio. Es preventiva contra enfermedades de corazón y contra la formación de cálculos y piedras en las vías urinarias.
La cerveza también contiene ácido fólico útil en la prevención de la anemia.
Vitaminas: En la cerveza están presentes todas las vitaminas importantes del grupo B y también contiene vitaminas A, D y E. En un litro de cerveza está el 35% de la necesidad que tiene un adulto en vitamina B6, el 20% de la vitamina B2 y el 65% de la niacina.
Gas carbónico: En cada 100 g de cerveza, existe aproximadamente 0,5 g de CO2. El gas carbónico, favorece la circulación sanguínea de la mucosa de la membrana mucosa bucal, promueve la salivación, estimula la formación de ácidos en el estómago y acelera el vaciado del estómago. Todo esto es muy favorable para una buena digestión.
Polifenoles: El contenido en polifenoles de la cerveza son útiles en enfermedades circulatorias y el cáncer.
Flavonoides: Estos potentes antioxidantes presentes en cantidades considerables en la cerveza están relacionados con el incremento de la calcitonina. Evitan la pérdida de masa ósea tras la menopausia al aumentar la actividad de las células que forman el hueso y al disminuir las de las que lo destruyen.
La cerveza debe consumirse con moderación
Por supuesto. La moderación es lo que marcará la diferencia entre el hecho de que la cerveza sea benigna o perjudicial. Hay otros estudios que han demostrado que el consumo de dos o más vasos de alcohol al día puede aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de mama entre las mujeres.
Lo que es más importante, no se debe recomendar a nadie que confundan la cerveza con una medicina. La cerveza no es una medicina, sino un elixir para disfrutar.

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